Datos de mercado: 7 de septiembre de 2026
El mercado eléctrico ha cambiado radicalmente en pocos meses.
A comienzos de 2026 el mercado mayorista llegó a registrar precios excepcionalmente bajos, pero desde entonces la situación ha cambiado rápidamente.
Para una empresa industrial, la cuestión no es únicamente cuál es el precio de la electricidad hoy.
La cuestión es cuánto riesgo quiere asumir sobre uno de sus principales costes y durante cuánto tiempo.
1. El mercado eléctrico ha cambiado en pocos meses
A comienzos de 2026, el mercado mayorista registró precios muy reducidos. El promedio de febrero fue de apenas 16,41 €/MWh.
Desde entonces, la evolución ha sido muy diferente.

Fuente: OMIE.Evolución mensual del precio del mercado mayorista. Septiembre: promedio acumulado hasta el 7 de septiembre de 2026.
El promedio del mercado pasó de 43,06 €/MWh entre enero y abril a 86,70 €/MWh entre mayo y agosto.
Y la evolución posterior ha llevado el precio medio acumulado de septiembre hasta 153,88 €/MWh a fecha 4 de septiembre.
La magnitud del cambio es evidente.
Pero para una empresa, la pregunta importante no es únicamente qué ha ocurrido con el mercado mayorista. Es cómo afecta esta situación a su contrato de electricidad.
2. ¿Qué significa esta situación para una empresa con un contrato indexado?
En un contrato indexado, el precio de la energía está vinculado a la evolución del mercado.
Cuando el mercado baja, la empresa puede beneficiarse de esa bajada.
Pero cuando el mercado sube, esa subida también se traslada al coste de la energía, en función de la estructura concreta del contrato.
Esto permite aprovechar los momentos de mercado favorable, pero implica asumir una mayor exposición a las variaciones de precio.
Y eso es precisamente lo que ha ocurrido durante los últimos meses.
Una empresa que haya mantenido un contrato indexado ha estado directamente expuesta a la fuerte recuperación del mercado.
Por este motivo, ante la situación actual tiene sentido plantearse una pregunta:
¿Sigue siendo conveniente asumir el riesgo del mercado o merece la pena estudiar un precio fijo?
No existe una respuesta universal.
Dependerá del consumo de la empresa, de su perfil horario, de las condiciones de su contrato actual y, sobre todo, de qué precios pueda conseguir actualmente.
3. ¿Qué precio está valorando actualmente el mercado para los próximos años?
Para analizar esta cuestión no basta con mirar el precio actual del mercado mayorista.
También podemos observar las cotizaciones de OMIP, el mercado organizado en el que se negocian contratos de electricidad con entrega futura.
Estas cotizaciones permiten conocer a qué precios se están negociando actualmente determinados periodos de suministro.
Es importante aclarar que una cotización de OMIP no es el precio final que una comercializadora ofrecerá necesariamente a una empresa. El precio final dependerá de las características del suministro, del producto contratado y del resto de componentes del contrato.
Pero la curva de futuros sí proporciona una información muy útil:
qué niveles de precio está cotizando actualmente el mercado para distintos periodos de entrega futura.
La curva actual presenta una característica especialmente relevante
Según las cotizaciones de 7 de septiembre de 2026, el mercado está valorando 2027 en niveles superiores a los años posteriores.

Fuente:OMIP. Cotizaciones OMIP de electricidad. Datos de 7 de septiembre de 2026.
Esta estructura merece atención.
El mercado está valorando un periodo próximo —2027— a un precio superior al de los años siguientes.
Y esto cambia la forma de analizar una posible contratación.
4. ¿Qué ocurre si contratamos solamente durante 12 meses?
Imaginemos una empresa que actualmente tiene que renovar su contrato.
Una posibilidad es contratar únicamente durante 12 meses.
Esta estrategia tiene una ventaja evidente: permite volver a revisar las condiciones del mercado relativamente pronto.
Pero también tiene un inconveniente.
Si actualmente 2027 es el año que presenta una cotización más elevada dentro de la curva, una empresa que contrate únicamente durante ese periodo estará concentrando su contratación precisamente en el tramo más caro de la curva actual.
Y cuando llegue el momento de volver a contratar, tendrá que volver a enfrentarse a las condiciones que ofrezca el mercado en ese momento.
Esto no significa que el precio vaya necesariamente a subir.
Significa que la empresa mantiene abierta la exposición al riesgo de mercado y tendrá que volver a tomar una decisión en el futuro.
5. Una característica que ya hemos observado en otros periodos de tensión
La estructura actual de la curva no es completamente nueva.
Al analizar situaciones anteriores de tensión en el mercado eléctrico, se observa que los periodos más próximos pueden reaccionar con mucha mayor intensidad que los años más alejados.
Esto ocurrió, por ejemplo, durante la crisis energética de 2022 y también durante diferentes episodios de tensión posteriores.

Fuente: OMIP. Elaboración propia a partir de cotizaciones históricas
En estos episodios se observa un comportamiento común:
cuando aumenta la tensión del mercado, los precios de los periodos más próximos tienden a reaccionar con mayor intensidad, mientras que los años posteriores pueden mantener niveles relativamente inferiores.
Esto no permite predecir qué ocurrirá en el futuro.
Pero sí ayuda a entender por qué la forma de la curva de futuros también debe tenerse en cuenta al decidir el plazo de contratación.
¿Significa esto que ahora hay que contratar a precio fijo?
No necesariamente.
La decisión de contratar a precio fijo o mantener una fórmula indexada no debería basarse únicamente en una previsión sobre la evolución futura del mercado.
Una empresa puede preferir asumir cierta exposición al mercado porque considera que tiene capacidad para soportar las variaciones de precio.
Otra puede valorar más la estabilidad y la previsibilidad de sus costes.
En una empresa industrial, donde la electricidad puede representar una parte relevante de los costes de producción, la estabilidad del coste energético puede tener un valor económico importante.
Por eso, la pregunta adecuada no es:
«¿Subirá o bajará la electricidad?»
La pregunta es:
«¿Cuánto riesgo de mercado estamos dispuestos a asumir y qué coste tiene eliminarlo?»
7. ¿Por qué puede ser interesante estudiar contratos de 3 y 5 años?
Aquí es donde la estructura actual de la curva merece especial atención.
Si 2027 presenta actualmente un precio superior al de los años posteriores, contratar solamente durante 12 meses puede significar concentrar la contratación en el periodo que actualmente presenta una cotización más elevada.
En cambio, un contrato de mayor duración permite repartir la contratación entre varios años.
Por ejemplo, en una contratación de 3 o 5 años, el coste energético no se concentra exclusivamente en 2027, sino que incorpora también años que actualmente presentan cotizaciones inferiores.
Esto no significa que un contrato de 5 años vaya a ser necesariamente más barato.
Significa que puede ser una alternativa interesante para una empresa que quiera reducir su exposición a tener que volver a contratar en el futuro en un momento desfavorable.
Por eso, cuando una empresa tiene que renovar su contrato, creemos que no debería limitarse a comparar únicamente el precio a 12 meses. Merece la pena comparar, al menos, alternativas a 1, 3 y 5 años.
Y hacerlo utilizando precios reales disponibles en el mercado, no únicamente previsiones.
8. La cuestión no es adivinar el precio de la electricidad
Predecir dónde estará el precio de la electricidad dentro de dos, tres o cinco años es extremadamente difícil.
Incluso cuando los mercados de futuros proporcionan una referencia, nadie puede saber hoy cuál será finalmente el precio del mercado en esas fechas.
Por eso, creemos que la estrategia de contratación no debería basarse en intentar acertar el futuro.
Debería basarse en gestionar el riesgo.
Una empresa puede decidir asumir una mayor exposición al mercado.
Otra puede preferir fijar el precio.
Y otra puede considerar adecuado combinar diferentes horizontes o productos.
La decisión correcta dependerá de las características concretas de cada suministro.
9. Antes de decidir, hay que saber qué precio puede conseguir su empresa
La cotización del mercado mayorista o de OMIP es solamente una referencia.
Lo realmente importante para una empresa es saber:
¿Qué precio me puede ofrecer actualmente el mercado para mi suministro?
Para responder a esta pregunta hay que analizar el consumo, el perfil de demanda, el contrato actual y las condiciones que ofrecen las diferentes comercializadoras.
En EPC-Energia trabajamos con diferentes comercializadoras y podemos comparar las alternativas disponibles para cada suministro.
Nuestro objetivo no es recomendar sistemáticamente un contrato fijo ni uno indexado.
Analizamos cada caso y comparamos las alternativas disponibles.
¿Quiere saber qué precio podría conseguir actualmente?
Si su empresa tiene que renovar próximamente el contrato de electricidad, o si actualmente dispone de un contrato indexado, podemos comparar las alternativas disponibles actualmente en el mercado.
Envíenos una factura y analizaremos su situación sin compromiso.
Compararemos diferentes opciones de contratación y le indicaremos si consideramos que existe una alternativa interesante respecto a su situación actual.
No se trata de adivinar dónde estará el mercado.
Se trata de saber qué opciones tiene hoy su empresa y cuánto riesgo quiere asumir.
Nota sobre los datos
Datos de mercado utilizados en este análisis: 7 de septiembre de 2026.
Las cotizaciones de OMIP representan precios de negociación de contratos de electricidad con entrega futura y no deben interpretarse directamente como el precio final de un suministro eléctrico empresarial. Las condiciones finales dependen, entre otros factores, de las características del suministro y del producto de contratación.
